Santa Marta Siembra

Santa Marta Siembra

BREVE DESCRIPCIÓN DE LA PROBLEMÁTICA:

Desde el Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental (Dadsa), observamos como más de la mitad de la población mundial vive en las ciudades, y se estima que para el 2050 ese porcentaje alcance casi el 70 %, consumiendo el 78 % de la energía y aportando al 60 % del total de dióxido de carbono que se emite a la atmosfera.  

Al igual que en Colombia, la mayoría de la población vive en las ciudades, que son lugares donde el cambio radical del paisaje ha reemplazado superficies naturales con pavimento y edificios impermeables, donde se concentran las actividades que generan contaminación.

Mientras que Santa Marta cuenta con condiciones climáticas adversas, en donde el común denominador son las altas temperaturas, acompañadas por fuertes vientos y en general por ausencia de lluvias; que la presentan como una ciudad más susceptible a los efectos del cambio climático relacionados con el aumento de la temperatura, como la presentación de sequias, la extinción o el desplazamiento de especies de fauna, la destrucción de ecosistemas, entre otras condiciones, que la hacen poco favorables para la proliferación de una vegetación urbana eficiente como elemento primordial para la mejora de la calidad ambiental y la regulación microclimática de la ciudad.

BOSQUE URBANO COMO MEDIDA DE REGULACIÓN CLIMÁTICA: 

Por tal motivo y, en aras de contrarrestar esa problemática, la Alcaldía y el Dadsa lanzaron el pasado 22 de abril  -Día Internacional de la Tierra-  el primer Bosque Urbanos en la región Caribe, con miras a reducir la temperatura en zonas concretas del área urbana,  que generaban el efecto conocido como Islas de Calor Urbana (ICU).

BOSQUE URBANO ENLAZA CON SANTA MARTA SIEMBRA:

En este sentido y, para ratificar nuestro compromiso y deber con el medio ambiente, desde el Dadsa proponemos  convertir a Santa Marta en el primer Distrito Verde del país a través de la campaña ‘Santa Marta Siembra’, iniciativa que articulará a gremios y a la comunidad en general en torno a la protección del planeta, la preservación de las zonas verdes y demás ecosistemas de la ciudad,  en el marco del Día Internacional de los Arboles, como fecha que conmemora la importancia de las plantas, fuentes de vida y pilares de la sostenibilidad, frente a los gases contaminantes, el calentamiento global y el cambio climático.

Es por ello que venimos avanzando con el proyecto ‘Bosque Urbano’, el cual hace parte del plan distrital de Mitigación de los Efectos del Cambio climático; contribuyendo contra la disminución de al menos 4 grados en la temperatura superficial, aportando al incremento de hábitats naturales en la ciudad y sumando al aumento de la calidad del aire, por medio de la implementación de alternativas eficientes para el establecimiento y la planificación, como lo es la siembra masiva de árboles en puntos estratégicos y de bajo nivel de arborización.

META DEL PROYECTO:

La meta es incorporar 6 hectáreas de bosque con la siembra en presente cuatrienio de 30 mil individuos arbóreos en los cerros, humedales, rondas hídricas, parques y barrios de Santa Marta; siendo el primer gran paso, lograr el récord de plantar 10 mil árboles de diferentes especies maderables y frutales, durante el mes de octubre, cuya apuesta iniciaremos este lunes 12, Día Internacional del Árbol, con la siembra de 1.500 árboles en distintos sectores del Distrito.

De acuerdo al inventario forestal del área urbana de Santa Marta, en la ciudad se cuenta con unos 200.000 árboles, por tanto una vez se finiquiten las estrategias de reforestación y el proyecto Bosque Urbano, la ciudad contara con una cifra cercana a los 250.000 árboles. Dicha cifra posicionaría a la ciudad como una urbe con un índice de arborización por habitante bastante sobresaliente con respecto otras ciudades costeras.

Este proyecto ofrece servicios ecosistémicos que mejoran las condiciones ambientales y, por lo tanto, contribuyen al bienestar de la población en las ciudades, a saber: la mitigación de la contaminación atmosférica, la captura y el almacenamiento de carbono, la regulación hídrica y microclimática, la oferta de hábitat y de alimento para la fauna y el aporte paisajístico, entre otros.

Entender estos servicios en profundidad permite que las intervenciones en el espacio público y privado sean más acertadas y sostenibles desde el punto de vista ambiental, contribuyendo a la implementación de espacios verdes sólidos